Hace ya mucho tiempo que en tu corazón
Ella hizo una llamada,
te pidió que Le hicieras
una humilde oración,
compromiso eterno, entregado.
El camino que te lleva a Dios,
esa es tu salvación, es Jesús, es tu amigo,
se te entrega rendido.
Te das cuenta que pasan los años,
que tu llama se apaga,
que no sabes seguir.
Pero Ella te mira, te cuida y te dice:
“Mi fiel hijo, no te olvides de Mí.”
Y volverás a María, la llena de Dios,
aquel día y tu corazón
de la entrega pasada que hiciste,
que Ella no olvida que te llevó a Dios.
Por andar ocupado en el suelo
te olvidaste que el Cielo es la meta mayor.
El camino de la salvación,
tu entrega de corazón.
Y María te enseña que al Señor llegarás
y te pide fidelidad,
una entrega perpetua, ser incondicional
con la cruz que debes cargar.
Ten intacto tu amor inicial,
ahora debes luchar, aunque quieras huir
a un sitio perdido.
Te das cuenta que pasan los años,
que tu llama se apaga,
que no sabes seguir,
pero Ella te mira, te cuida y te dice:
“Mi fiel hijo, no te olvides de Mí.”
Y volverás a María, la llena de Dios,
aquel día y tu corazón
de la entrega pasada que hiciste,
que Ella no olvida que te llevó a Dios.
Por andar ocupado en el suelo
te olvidaste que el Cielo es la meta mayor.
El camino de la salvación,
tu entrega de corazón. (x2)